Carl Zeiss Jena Deltrintem 8x30 1Q
Review Carl Zeiss Jena Deltrintem 8x30 1Q
El Deltrintem 8x30 (junto con el Jenoptem) es uno de los más exitosos prismáticos del siglo pasado, y no es casual. La prueba más evidente de su excelencia óptica y calidad de construcción es que se vendió desde 1920 hasta 1990 y todavía pueden encontrarse ejemplares muy antiguos, en buen estado. A dia de hoy se han convertido casi en un icono para coleccionistas y aficionados.
Para conocer la historia de estos clásicos prismáticos no hay nada mejor que acudir a la siguiente página: https://www.allbinos.com/170.1-article-legendary_binoculars_-_carl_zeiss_jena_deltrintem_8x30.html En ella puede encontrarse un magistral resumen (con imágenes) de los inicios, cambios y novedades que han experimentado estos prismáticos a lo largo de su larga vida.
De acuerdo con el número de serie mi copia se fabricó cerca de 1980. Esto significa que ya cuenta con la última cobertura óptica (T3M) de 1978. Otro punto muy interesante es la marca "1Q" que muestran estos prismáticos y que forma parte de su denominación. Este "1Q" se encuentra en otras configuraciones (7x50, 10x50, 12,50) pero aparentemente no existe ninguna diferencia visible con otros modelos sin ella. Por lo visto es una referencia al control de calidad. Los ejemplares que ostentan esta marca han superado las pruebas y controles con una nota superior a la media. Digamos que podrían clasificarse como "selectos".
Las diferencias con el Jenoptem 8x30 son mínimas (si es que existen). Parece ser que el Deltrintem deriva del "Deltrentis" de enfoque individual que estaba más orientado a las fuerzas armadas (ejército, policía, etc), a diferencia del Jenoptem que fue un modelo "civil".
Como se puede ver en la foto mi copia está en impecable estado, no hay ninguna marca o roce en el cuerpo. La óptica también se encuentra en perfecto estado. Mirando el interior con los prismáticos dirigidos hacia una luz fuerte es posible distinguir (con dificultad) una niebla muy ligera que puede ser debida a la condensación en la superficie de los prismas de algún vapor procedente del engrase de los mecanismos de enfoque. No es infrecuente, lo he visto en muchos de mis Zeiss y no creo que afecte mucho a la imagen.
Los prismáticos tienen un ajuste perfecto. La rueda de enfoque central se mueve con un solo dedo, tiene la tensión perfecta y no presenta irregularidades. Los soportes de los oculares son de metal así como las placas izquierda y derecha. Las viseras de los oculares son de baquelita. Estos prismáticos, aunque no tienen un relieve ocular tan corto como otros 8x30, no son verdaderamente aptos para usar con gafas. Sin embargo su uso sin ellas es perfecto permitiendo acceder a todo el campo de visión con comodidad. La placa izquierda tiene grabado el conocido logo de Zeiss y la derecha el modelo, la configuración y el símbolo "1Q".
Los objetivos tienen la misma cobertura que los oculares pero quizas debido a la iluminación incidente de la foto (no muy fuerte) el color no parece tan intenso. Las viseras y las placas (al igual que el cuerpo) son de alguna aleación de metal ligero. Los objetivos se acoplan al cuerpo a rosca. El interior del cuerpo esta bien oscurecido y no se distinguen reflejos o zonas mas brillantes. En el centro esta la placa roscada con el número de serie.
El ocular derecho tiene las consabidas marcas de enfoque. El ajuste es perfecto y el giro es suave y con la resistencia debida. El cuerpo tiene la superficie rugosa habitual de estos Zeiss que proporciona una excelente sujeción.
Los prismáticos tienen un peso (en mi báscula) de 508 g. Las especificaciones (según la marca) dan 520g. En este punto hay cierta disparidad y el peso varía en algunos catálogos. Es un peso muy contenido, igual o inferior al que muestran la mayoría de prismáticos japoneses con características similares. Esta conjunción de peso ligero, pequeño tamaño y facilidad de uso lo convierten en un instrumento ideal para cualquier tipo de observación pero teniendo en cuenta que no son unos prismáticos a prueba de agua ni muy resistentes en entornos extremos.
El estuche se ofreció en varias versiones, rígido y blando, en mi caso se trata de un estuche blando de muy buena calidad. Es de piel y va forrado interiormente con material suave. Aunque carece de la resistencia y no ofrece tanta protección como uno rígido (especialmente contra las caidas accidentales) es un elegante accesorio hecho para durar toda la vida si se trata con respeto.
Calidad óptica







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