Kenko 10x50
Review Kenko 10x50
En los años 50 empezó la fabricación masiva de prismáticos japoneses para la exportación a Estados Unidos y Europa. Fue un mercado bastante floreciente. Multitud de empresas importaban instrumentos de mejor o menor calidad que competían bien con las marcas de prestigio debido a bajo precio y calidad más que aceptable. Estos prismáticos Kenko son un ejemplo de lo dicho.
Estos 10x50 se fabricaron en Japón, posiblemente en los años 50. Carecen de marcas JB de fabricante (que se introdujeron antes de terminar la década). El detalle de los tornillos planos plateados y otros como la ausencia de viseras de goma, peso, el estuche de transporte, etc, confirman su antigüedad.
El interior, como era de esperar, estaba bastante sucio aunque no sufría ataques de hongos, sólo una niebla como de condensación (bastante densa) que no fue difícil retirar. Por fortuna la cobertura óptica no fue afectada.
Comentar que estos prismáticos son fáciles de desmontar (con las herramientas adecuadas). A veces cuesta separar los tubos de los objetivos del cuerpo. Se debe a la sequedad y al óxido, la rosca se "pega" y se necesita bastante presión para aflojar. El problema se soluciona aplicando algo de antioxido o aceite de baja densidad y dejándolo reposar unas horas. El acceso a los prismas es fácil, pero una vez limpios hay que colocarlos exactamente en la misma posición ya que no hay tornillos que actúen sobre los prismas como en los instrumentos más modernos.
Los prismáticos son muy robustos y bastante pesados (algo mas de 1 kg). El ocular derecho tiene las habituales marcas de enfoque. Todavía funciona perfectamente. La textura del cuerpo es la estándar en los años 60 y 70. Es sorprendente que estos prismáticos funcionen perfectamente después de casi 70 años. No creo que ningún instrumento moderno de calidad baja o media resista un uso tan prolongado. Esta claro que los niveles de calidad (y los controles) eran de lejos mas altos.
Calidad óptica
Los prismáticos estan construidos de manera sólida y la óptica parece que va a la par. El cristal es bueno. Los prismas, después de la pertinente limpieza, se veian muy claros y con cobertura óptica azulada al igual que los prismas y objetivos.
Tengo que destacar la excelente nitidez de estos prismáticos. Hay soló una pérdida residual en los bordes pero el resultado general en este punto es mas que bueno.
El contraste y el brillo muy bueno, tanto que no puedo imaginar unos prismáticos como estos con unas coberturas ópticas de última generación, el resultado sería fantástico.
La aberración cromática es prácticamente inexistente. A veces ocurre con estos viejos Bk7 que presentan menos cromatismo que muchos modernos Bak4. Esta claro (al menos para mi) que siempre son mejores unos buenos Bk7 que unos mediocres Bak4.
Otra vez, como en la mayoría, el relieve ocular es sumamente corto, tanto que a veces parece que los ojos van a tocar los oculares. Es un inconveniente bastante común en instrumentos como este, pensados para un público y mercado mas amplio (para mejor ya existía Zeiss).
Hay bastante disparidad entre prismáticos japoneses fabricados en esa época. Puedes fiarte mas, con ciertas garantías, de algunos (JB142, JB160, JB26) pero es tan frecuente lo malo como lo bueno. Por sus virtudes y su sorprendente óptica este ejemplar (muy antiguo y sin marcas de fabricante) entra dentro de la categoría de casi imprescindible en la colección de cualquier aficionado.
A favor
• Excelente calidad de construcción.
• Óptica de primera, brillo y nitidez muy buenos.
•Aberración cromática casi inexistente.
• Buen campo de visión para un 10x50.
En contra
• Relieve ocular muy corto.
• Peso elevado.
Especificaciones generales
- Tipo de prisma: porro Bk7
- Magnificación: 10x
- Diámetro objetivos: 50 mm
- Campo de visión angular: 5,5°
- Diámetro pupila de salida: 5 mm
- Peso: 1050g







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