Review Nikon 8x30 EII
Review Nikon 8x30 EII
Los Nikon 8x30 han ido evolucionando a lo largo de los años con cambios significativos en el diseño del cuerpo, óptica, etc. Los antiguos ejemplares ya tenían una reputación excelente, con cuerpos muy sólidos de metal y baquelita. Más adelante la línea se actualizó con la incorporación de nuevos diseños, mas ligeros y manejables, coberturas multicapa de última generación y otras mejoras. Todo esto unido a la tradicional calidad óptica de la marca solo podía dar lugar a un excelente instrumento que hoy se mantiene y valora como uno de los mejores 8x30 jamás fabricados.
El campo de visión se aumentó considerablemente. Los modelos más antiguos tenían campos de 8'5° que ya era una notable ventaja respecto al resto (la media general era de 7 o 7'5°). Con este modelo se elevó a unos más que respetables 8'8° lo que lo hace prácticamente único en la oferta actual de prismáticos de porro compactos.
Estos prismáticos han tenido (y siguen teniendo) muchas revisiones tanto de especialistas como de aficionados y creo que todas coinciden en lo mas importante. La calidad de imagen (brillo, contraste, campo de visión, etc) los hacen una elección obvia para aficionados a la naturaleza, ornitología, etc. Como además no son excesivamente caros (comparados con otras opciones de calidad con prisma de techo) y tienen una apariencia algo "vintage" se han convertido, además, en un artículo de colección.
Los Nikon 8x30 EII heredan en cierta medida las líneas estilizadas que los diferenciaban de otros 8x30 de los 60 y 70. Ahora son mas compactos, con cuerpos mas ligeros pero la estructura general sigue siendo la misma. Las dos bisagras que unen los dos tubos ópticos son de metal con una capa de pintura negra que luce sin imperfecciones. La rueda de enfoque central tiene el tamaño justo para moverla con un dedo. Tiene una cobertura de goma que le da buen tacto. El giro es muy uniforme, sin paradas. El soporte de los oculares también es de metal, muy rígido. No oscila ni se desequilibra el enfocar.
Las placas frontales llevan un solo tornillo de sujeción. Aparte del mismo se fijan con los casquillos que sirven de guía a los oculares y que van roscados al cuerpo (como en la mayoría). En la izquierda se encuentra toda la información relevante, impresa con letras doradas. La marca, configuración y el campo de visión en grados junto con las iniciales WF (Wide Field) que alude al campo de visión amplio que tienen estos prismáticos. En el centro hay una pequeña inscripción "Japan" y la habitual escala para ajustar la distancia interpupilar.
Los oculares tienen unas viseras de goma flexibles con buen tacto y bastante suaves. Se pueden plegar con bastante facilidad si se necesita observar con gafas. La cobertura de los oculares tiene un color verde que cambia de tono hacia morado o púrpura dependiendo de la intensidad y orientación de la luz. Las pupilas de salida son perfectamente circulares y redondas.
Nikon establece en sus especificaciones sobre estos prismáticos un relieve ocular de 13'8 mm, bastante justo (mas bien insuficiente) para usar con las gafas puestas. Es posible que sea algo menor ya que se suele medir desde la superficie de la lente lo que da un valor real algo mas alto. En cualquier caso se pierde algo de campo al usar gafas (después de plegar las viseras) aunque se coloquen los ojos lo mas cerca posible de las lentes. La visión sin gafas es perfecta, muy confortable. Las viseras cumplen además una misión importante, evitan la molesta entrada de luz lateral que resta contraste a la imagen.
Los objetivos están protegidos por unas viseras metálicas y están bien situados, a buena profundidad, lo cual evita que se produzcan reflejos molestos en dias muy soleados o condiciones de fuerte iluminación. Las placas se sujetan al cuerpo mediante dos tornillos de cabeza plana (reminiscencia de otros tiempos) y por las carcasas de los objetivos que van roscadas al cuerpo. En el centro del eje se puede ver una tapa con algunas inscripciones: El logo de la marca, el número de serie y las iniciales "AM" (desconozco su significado).
El ocular derecho muestra la habitual escala graduada con marcas de enfoque. Lleva unas ligeras estrías que facilitan el ajuste. El recorrido es suave y continuo, no hay irregularidades y una vez fijado no se mueve a menos que se aplique algo de fuerza.
Los prismáticos tienen una cobertura de piel sintética o similar que ayuda a mejorar la sujeción cuando se usan con manos mojadas o húmedas. Señalar que los prismáticos carecen de cualquier tipo de sellado ambiental por lo que cualquier accidente que suponga entrada de agua o inmersión (aunque sea durante unos segundos) podría dañarlos. Comentar que sería realmente excepcional, dada la calidad óptica de estos prismáticos, equiparlos con algunas mejoras de este tipo. Por otra parte es complicado hacer estancos unos prismáticos de porro con enfoque central y quizá Nikon pensó que ya tenía opciones a la venta con similar calidad óptica en prisma de techo (Nikon Monarch 7 8x30). O es posible que la marca no quisiera implementar estás mejoras (y otras) ya que el coste de fabricación (y el de venta al público) tendría que elevarse considerablemente.
Los prismáticos son pequeños (101x181x54) y tienen un peso de 575g. Esto hace que incluso sean más compactos y ligeros que muchos 8x42 con prisma de techo. Se manejan fácilmente con una sola mano y caben en el bolsillo de una chaqueta. Esto los convierte en una opción ideal para senderismo, ornitología o para viajes donde no se necesita (o no se quiere) viajar con mucho equipo.
El estuche de transporte (aunque es mas que decente) es objeto de algunas críticas ya que parece no estar a la altura de estos prismáticos. Si se compara con el de anteriores versiones, desde luego parece bastante inferior. Los antiguos eran rígidos, mucho mas resistentes y confiables y seguramente podrían evitar daños graves en caso de caidas o impactos. El incluido en la anterior versión (8x30 E) era mucho mas elaborado, con cierre de metal, interior forrado y bastante parecido al de algunos Zeiss. El que vemos aquí es flexible, ofrece menos protección y se cierra con un simple velcro. Tiene detalles buenos como las costuras en los puntos mas delicados, buen tacto y el interior ofrece cierta protección ya que esta acolchado. Un estuche de cierta calidad hubiera aumentado el costo pero estoy casi seguro de que cualquier posible comprador hubiera aceptado sin rodeos el incremento de precio (tratándose de un producto como este). Como accesorios también se incluyen tapas para los objetivos y para los oculares de buena calidad y con el logo de la marca. La correa es de tela con un tamaño adecuado y bastante cómoda ya que los prismáticos pesan poco.
Calidad óptica
Como ya dije al principio, todo el mundo coincide en la excelencia óptica de estos prismáticos, tanto que algunos lo consideran uno de los mejores, sino el mejor 8x30 (con prisma de porro) jamás producido. Yo no me atrevo a tanto, mas que nada por la carencia y la posibilidad de comparar con otros instrumentos de alto nivel, aunque si podría decir que es el mejor 8x30 de diseño clásico que poseo en la actualidad (y dispongo de algunos buenos prismáticos 8x30 con enfoque individual y central en mi colección). La verdad es que reune una extensa serie de virtudes para conseguirlo. Trataré de hacer una descripción lo más objetiva que pueda de las mismas.
Un campo de visión de 8'8° representa una ventaja muy grande si estamos acostumbrados a los campos típicos de los 8x30 que suelen ser bastante mas pequeños. Los campos grandes dan sensación de amplitud y sobre todo son útiles para advertir pequeños movimientos de animales en los bordes de la imagen que de otro modo pasarían inadvertidos y también para seguir aves en vuelo. En estos casos no importa tanto si los bordes de la imagen pierden algo de nitidez.
Estos Nikon tiene un campo de alta resolución que se extiende aproximadamente hasta el 75 por ciento exterior. Esto deja un campo completamente nítido de aproximadamente 6'6°. Desde ese punto la resolución baja progresivamente hasta que la imagen se vuelve algo difusa en el borde extremo (pero sin perder utilidad). Hay que tener en cuenta que la mayoría de 8x30 japoneses de mediana calidad tienen un campo de 7° y que su campo nítido queda reducido a unos 5° aproximadamente, por lo tanto este resultado no es tan malo como podría parecer. En cualquier caso conseguir un campo plano hasta casi el borde con esta configuración hubiera complicado el diseño óptico y elevado el peso y el tamaño considerablemente (y hubiera duplicado o triplicado el precio).
Existe distorsión geométrica (las líneas rectas se curvan hacia el exterior). Se empieza a apreciar a partir del 70 por ciento exterior (nivel bajo). En el borde extremo el nivel es medio. Esto sólo se aprecia situaciones que raramente se dan por lo que (en mi opinión) es un problema poco importante.
Los prismáticos tienen un brillo y contraste excelente, casi deslumbrante. Esto se aprecia más en cortas y medias distancias donde además ofrecen una imagen casi tridimensional que no he visto en ningún instrumento de parecidas características y precio. Comparado con Nikon Monarch 7 8x30 (unos prismáticos de techo de probada eficiencia y calidad) estos prismáticos (al menos para mis ojos) muestra un contraste y brillo algo superior.
Los prismáticos pueden mostrar algo de aberración cromática (mínima) en el centro y media en los bordes. Esto se aprecia sobre todo en situaciones de alto contraste como por ejemplo observando frente al cielo (sobre todo cielos nublados) objetos como antenas, bordes de edificios, árboles, etc. No es un problema porque en la mayoría de situaciones es imperceptible y desde luego bastante mas bajo que en otros instrumentos similares.
En uso nocturno y observando algunas fuertes luces brillantes y puntuales no he observado reflejos que estorben la visión y que son bastante comunes en prismáticos de gama baja. Las coberturas ópticas de Nikon son de muy buena calidad y raramente he observado problemas de este tipo ni siquiera en la serie Aculon.
Las estrellas brillantes se ven perfectamente puntuales en el centro con algo de distorsión en los extremos. No hay bordes de falso color en las imágenes de la luna, sólo aparecen desplazando la imagen hasta el borde.
Poco más podría añadir en mi valoración personal de estos prismáticos. Reúnen una serie de condiciones que sólo se dan en instrumentos de primer nivel (pero con precios claramente superiores). También tienen ciertas carencias (como la falta de relieve ocular o la resistencia al agua) que aunque suponen un perjuicio también los colocan cerca de un abanico más amplio de posibles compradores que no pueden acceder a los precios casi prohibitivos de las marcas "Alpha". Salta a la vista que Nikon tuvo un gran acierto al ofrecer estos prismáticos no sólo como instrumento de uso habitual para ornitología, fauna, senderismo, etc, sino también como algo especial, atemporal, capaz de atraer tanto a usuarios y aficionados como a coleccionistas.
A favor
• Campo de visión superior a la media.
• Construcción sólida y de calidad, hecho en Japón.
• Contraste y brillo excelentes.
• Aberración cromática muy baja.
• Baja distorsión, campo nítido muy amplio.
En contra
• Relieve ocular corto para usar con gafas.
• No son a prueba de agua (sin sellado ambiental).
Especificaciones generales
- Tipo prisma: Porro Bak4
- Magnificación: 8x
- Diámetro objetivos: 30 mm
- Campo de visión angular: 8'8°
- Diámetro pupila de salida: 3,75 mm
- Relieve ocular: 13'8 mm
- Distancia mínima de enfoque: 3 m
- Dimensiones: 101x181 mm
- Peso: 575g







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