PSM Fiesta Super Luxe 10x50 JB251
Review PSM Fiesta Super Luxe 10x50 JB251
Estos 10x50 de nombre tan extenso y llamativo fueron fabricados en los años 70 del pasado siglo y el número que los identifica (uno de los últimos de la lista) es JB251 Toho Optical Mfg. Co. Ltd., Tokyo. Es un fabricante que aparece con relativa frecuencia (poseo un 8x30 y 8x40 en mi colección) y sus prismáticos tienen una calidad bastante consistente. Tienen cuerpo de una sola pieza, tipo americano, y la mayoría cuentan con cobertura óptica completa. Hace poco revisé un 8x40 que me pareció bueno y ahora voy a mostrar estos 10x50 que también tienen, en mi opinión, una calidad que merece una pequeña valoración.
Estos prismáticos por su aspecto y basándome en otros modelos similares de los que conozco su fecha de fabricación aproximada parece que corresponden a los primeros años 70 del pasado siglo, aunque podrían ser anteriores, de finales de los 60.
Los prismáticos, vistos de frente, tienen un aspecto imponente y a primera vista parece que los prismas deben ser de gran tamaño. No se debe solamente a la perspectiva de la foto sino que en realidad los prismas, que en este tipo de prismáticos van montados en unos soportes metálicos extraíbles, son grandes y ocupan mucho espacio junto con el conjunto del soporte.
Los prismáticos tienen un eje central de metal con una rueda de enfoque algo mas pequeña de lo habitual. No ha perdido su ajuste pero funciona con dureza debido quizá a la sequedad del lubricante. Normalmente el uso continuado mejora estos problemas, no recomiendo el uso de aceite excepto en situaciones extremas (a veces produce el efecto contrario negativo, excesiva e inadecuada fluidez del movimiento). Las bisagras que unen los tubos ópticos son del mismo material como los soportes de ambos oculares. El enfoque no los desequilibra y permanecen paralelos.
Las placas frontales son de latón o similar y llevan impresa la información mas relevante. A la izquierda el modelo y la cobertura óptica (simple, de una sola capa) la izquierda lleva la configuración, el campo de visión lineal en yardas y pies (posible exportación al mercado americano) que viene a ser de unos 5°, la media en los 10x50 de la época y el número de serie.
Los oculares llevan unas viseras de baquelita no muy profundas que en este caso sirven para evitar la entrada de luz lateral. La visión es cómoda pero con gafas se pierde gran parte del campo de visión (relieve ocular corto). Las lentes tienen un color azul intenso y muestran pocas reflexiones en su superficie. Posiblemente se trate de una capa de fluoruro de magnesio (la cobertura óptica mas empleada en aquella epoca) y normalmente da buen resultado si se aplica correctamente y es de buena calidad. Los prismáticos son solo "Coated" y es muy posible que no todas las superficies esten cubiertas. Por lo que visto en estos casos, es habitual que los prismas carezcan de cobertura.
Las viseras metálicas ofrecen protección a las lentes contra golpes y caídas a la vez que evitan la entrada de luz lateral. Estos prismáticos poseen anillas para pequeños ajustes de colimación. En el centro hay una pequeña tapa que cubre la rosca para adaptar un trípode si es necesario. En la misma tapa se encuentra la inscripción "Japan" y una marca o logo de fabricante que no he podido identificar con seguridad.
El ocular derecho lleva la habitual escala para ajustar el enfoque y unas estrías en la parte superior para facilitarlo. El movimiento sigue siendo fluido.
Estos prismáticos, como la mayoría de 10x50 similares, tienen una buena ergonomía ya que la mayor parte del peso (y el centro de gravedad) se encuentran situados en el lugar donde se asientan las manos. El enfoque, por la posición y tamaño de la rueda, se acciona con el dedo índice. Cuesta un poco, el mecanismo (por falta de uso) parece algo duro.
La cobertura del cuerpo es la habitual de la época. Piel sintética algo rugosa que mejora la sujeción pero que no es tan segura con manos húmedas.
Todavía se conserva la etiqueta en el eje (descolorida) que indica que los prismáticos han superado los controles del instituto japonés de inspección para su comercialización y exportación. Esta etiqueta está presente (o debería estarlo) en la inmensa mayoría de prismáticos de la epoca pero, como es natural, es muy común que se desprenda con el tiempo y el uso.
Estos prismáticos no son ligeros (995g) pero el tamaño y el peso se adaptan bien a una magnificación de 10x. Pueden sostenerse bien a mano alzada durante el tipo necesario y por supuesto, las imágenes mejoran mucho con el uso de un apoyo. Realmente considero que incluso un 7x debería probarse con apoyo, un simple monopié es suficiente y la mejora en las imágenes es más que evidente.
Por último el estuche de transporte que es realmente bueno. Es rígido y resistente y desde luego protege eficazmente contra golpes y caídas. La cobertura es bastante suave, con costuras en algunos puntos que mejoran su durabilidad. El cierre es el clásico de presión y es de metal al igual que los anclajes de la correa. El interior, como es costumbre, lleva un forro protector de tela.
Calidad óptica
Estos prismáticos, tienen un excelente equilibrio en todos sus parámetros y, en mi opinión, destacan entre la multitud de 10x50 similares de los 60 y 70.
El campo de 5° grados casi se podría llamar estándar ya que los 10x50 gran angulares de la época tenían 7 y hasta 8°. Esto, como es natural, beneficia la nitidez en los bordes del campo. Los prismáticos rinden muy bien en el centro y se mantienen prácticamente igual hasta el 70-75 por ciento exterior. La caída es leve en el borde y no es apreciable a menos que se desvíe la mirada del eje óptico. Tampoco hay distorsión geométrica visible en condiciones normales. Solo se percibe en los bordes y observando líneas rectas horizontales, no representa un problema que merezca mención.
El brillo y contraste es muy bueno, algo superior a la media y comparable a unos buenos Yashica 10x50 (JB142). Desde luego es mejor que la mayoría de prismáticos modernos de consumo. La cobertura óptica, aunque es simple, parece de buena calidad y hace su trabajo. Esto unido a la buena calidad del vidrio da lugar a una buena transmisión de luz que aunque no es tan alta como en sus homólogos modernos es mas que suficiente en uso diurno normal.
La aberración cromática es muy baja en el centro y aumento levemente hasta llegar a ser media en el borde extremo. Es visible sólo en situaciones de alto contraste como siluetas de edificios o árboles, antenas o postes, etc. En uso normal es prácticamente imperceptible.
Los prismáticos, con una pupila de salida ideal de 5 mm, resultan mucho mas cómodos para la vista que los 12x50 o 16x50. Es sencillo acomodar los ojos y la visión resulta mas relajada. Además son fáciles y rápidos de enfocar ya que tienen mayor profundidad de campo que los antes mencionados.
Estos prismáticos son un buen hallazgo. La calidad óptica y mecánica es alta (a pesar de su cobertura óptica ya desfasada) y obviando algunos problemas típicos (como el relieve ocular muy corto y el peso algo elevado) darán un uso mas que aceptable a cualquiera que desee un instrumento capaz de adaptarse a la mayoría de las situaciones. Quizá no sean lo mejor para un aficionado a la ornitología o observación de fauna (por el peso y el enfoque mínimo) pero en otras actividades como observación de larga distancia y también astronomía son una opción a valorar sobre todo si echamos un vistazo a la oferta moderna de prismáticos de bajo presupuesto. Los considero muy recomendables.
A favor
• Nitidez central muy buena y aceptable en los bordes del campo.
• Mínima aberración cromática.
• Buen brillo y contraste de la imagen.
• Construcción sólida y de calidad.
En contra
• Peso algo elevado.
Especificaciones generales
- Tipo prisma: Porro Bk7
- Magnificación: 10x
- Diámetro objetivos: 50 mm
- Campo de visión: 5°
- Diámetro pupila de salida: 5 mm
- Peso: 995g






Comentarios
Publicar un comentario