Tasco 20x60 JB142
Review Tasco 20x60 JB142
Los prismáticos 20x60 son una elección obvia para observación a larga distancia y también, como no, para uso astronómico. Es por eso que en las décadas de máxima producción de prismáticos japoneses clásicos (60-70-80 del pasado siglo) eran bastante comunes junto con otros como 15x70 o 20x80. Algunos modelos tenían una calidad óptica y mecánica (comparada con los estándares modernos) muy aceptable. Es el caso de este ejemplar con numero JB142 (Subaru Kogaku Kikai Co. Ltd.) fabricante muy conocido en este blog y del cual he revisado algunos prismáticos (Yashica) con conclusiones mayoritariamente positivas.
Estos prismáticos, basándome en su aspecto, podrían haberse fabricado en la década de los 60 del pasado siglo. Algunos detalles como el logo de la marca impreso que se parece mucho al de los antiguos Tasco 118 y 116 y el número de serie, bastante largo, al igual que el de los viejos Yashica (con quien comparte fabricante) podrían ser una prueba más o menos concluyente.
Los prismáticos tienen algunos detalles singulares. El primero es la posición de la rueda de enfoque central, muy retrasada, al final del eje, en el lugar donde normalmente se encuentra la rosca para adaptar un trípode. Comentar que no es una posición óptima para enfocar cuando se sostienen los prismáticos con las manos pero es un lugar adecuado si los prismáticos se apoyan en un trípode o apoyo (que será el 90 por ciento del tiempo). La rueda funciona bien y permite un enfoque suave y continuo. El enfoque es relativamente rápido pasando de máximo a mínimo en algo menos de dos vueltas.
Tanto el mecanismo de enfoque central como las bisagras que unen los dos tubos ópticos y los brazos que soportan los oculares son de metal pintado o lacado al igual que ambas placas frontales.
La placa izquierda lleva impresa la marca, una referencia a la cobertura óptica (totalmente cubierto) y un número de serie que empieza con la inicial "T" al igual que muchos otros antiguos prismáticos de los 60. En el centro del eje la habitual tapa con las marcas para el ajuste interpupilar. En la placa derecha figura la configuración, la inscripción "Light Weight" (aunque los prismáticos son cualquier cosa menos ligeros) y el campo de visión en pies y yardas (viene a ser como unos 3°). Estos datos indican que probablemente se exportaron al mercado americano.
Los oculares son más bien pequeños y carecen de viseras que puedan evitar la luz lateral. Esto es normal ya que el relieve ocular es tan corto que unos viseras sólo harían más difícil la observación. Como las pupilas de salida son tan pequeñas hay que pegar los ojos a los oculares para obtener una visión más o menos relajada. Esto es un problema corriente en los prismáticos antiguos con alta magnificación.
El color de la cobertura óptica es azul oscuro, probablemente una sola capa de fluoruro de magnesio (la cobertura óptica habitual de la época). Los reflejos en las lentes no son muy visibles y eso demuestra, al menos, cierto nivel de calidad.
Los prismas son Bk7 y parecen de buena calidad. Las pupilas de salida son brillantes y redondas con algunas pequeñas zonas sombreadas que no se distinguen al observar.
Los objetivos tienen unas grandes viseras metálicas que además de proteger las lentes cumplen la función de parasol. Si las retiramos nos encontramos con anillas para sujetar los lentes y otras para pequeños ajustes de colimación. Los objetivos constan de dos lentes unidas y tienen cobertura óptica en ambas caras. En la bisagra izquierda se encuentra el número JB142 y en la derecha el número JE46 (fabricante del cuerpo). Como ya dije antes, en el centro del eje se encuentra la rueda de enfoque (en el lugar habitual de la inexistente rosca para trípode).
Los prismáticos constan de dos partes (tubos ópticos) unidas por bisagras. El cuerpo y los objetivos forman dos unidades que se pueden separar (tipo europeo o japonés). Esto permite acceder las lentes y prismas con relativa facilidad. De hecho fue necesario ya que los prismas (debido al abandono o falta de uso) habían desarrollado con el tiempo una fina película de condensación que dispersaba la luz y perjudicaba el contraste.
El ocular derecho lleva las habituales marcas de enfoque y unas estrías muy marcadas para facilitar su ajuste. Reseñar que todavía funciona perfectamente aunque el movimiento resulta ligero, casi sin tensión.
El cuerpo está cubierto de piel sintética, muy habitual en los prismáticos de la época. La sujeción es algo problemática ya que los prismáticos se sienten algo desequilibrados. Las carcasas de los objetivos, de gran tamaño y longitud influyen de forma negativa ya que el centro de gravedad se encuentra desplazado hacia delante. Ayuda algo el mantener las manos entre los objetivos y el cuerpo, cerca de la rueda de enfoque, pero no es suficiente. Los prismáticos vibran a menos que se utilice algun tipo de soporte o apoyo.
Es algo extraño que unos prismáticos con esta potencia, tamaño y peso no dispongan de rosca para adaptar un trípode pero hay que tener en cuenta que esta mejora (tal como la conocemos hoy en dia) no se utilizó extensamente hasta algo más tarde. En aquellos años era más común utilizar un soporte universal que se podía acoplar a la barra de enfoque central. De hecho, estos prismáticos (como puede verse en la foto) cuentan con este accesorio. Hoy en dia está en desuso ya que son muy pocos los prismáticos que por su diseño (con barra central libre) permitan su utilización. Comentar que este sistema, aunque es seguro, es mas propenso a vibraciones y desajustes que la rosca tradicional en el eje central (otra de las posibles razones de su práctica desaparición).
Calidad óptica
Los prismáticos tienen un buen comportamiento siempre que se usen correctamente, con un soporte o apoyo estable. Disponen de un campo de visión bastante decente para un 20x60 y ofrecen vistas nítidas en la zona central y hasta el 70 por ciento exterior. En los bordes, como es natural, la nitidez cae pero las imágenes siguen siendo útiles.
El brillo y contraste no es excesivo pero eso depende tambien mucho de la relación aumento-diámetro que en este caso, mas que beneficiar resta calidad a las imágenes. Un 10x60 o un 15x70 funciona en mi opinión, mucho mejor. Si está acostumbrado a usar prismáticos con mejores relaciones aumento-diámetro como 8x40 o 10x50 lo notará fácilmente. En cualquier caso estos prismáticos mejoran enormemente si su usan con un trípode o soporte adecuados. Es muy difícil (y poco aconsejable) usarlos a mano alzada por mas de unos segundos.
Los prismáticos muestran algo de aberración cromática en el centro que es más visible en situaciones de alto contraste. En los bordes del campo y desviando la mirada del eje óptico se aprecia con mas claridad. No me parece mas alta o peor que en otros 20x60 que he probado.
El relieve ocular es tan corto que los ojos prácticamente tocan las lentes. Esto puede resultar molesto y lo es más si lo unimos al pequeño tamaño de las pupilas de salida, algo oscuras comparadas (otra vez) a un 10x50 o 8x40. El enfoque también resulta crítico ya que los prismáticos tienen escasa profundidad de campo.
No soy entusiasta de los 20x60. Prefiero más diámetro y menos aumentos (mis prismáticos preferidos para astronomía son los 15x70 y 10x70) pero estos prismáticos, en mi opinión, ofrecen una calidad óptica (y sobre todo de construcción) que se acerca mucho a algunos instrumentos modernos de calidad media y supera ampliamente a los de baja calidad. La imagen es clara y con un contraste aceptable, además carecen de altos niveles de aberración cromática. Por otro lado tienen las carencias presentes en la mayoría de prismáticos antiguos con alta magnificación y gran diámetro (por fortuna resueltos hoy en dia). Estan son: cobertura óptica mejorable, relieve ocular muy corto, pupila de salida pequeña que resta brillo y contraste y que hace más difícil acomodar los ojos, enfoque crítico debido a la escasa profundidad de campo y el peso, que es elevado. Por otra parte hay que añadir que están hechos en Japón y la solidez y calidad de construcción (en mi opinión) es superior a la de muchos instrumentos modernos de nivel medio. En resumen, son unos prismáticos interesantes. Por desgracia, este modelo escasea en el mercado de segunda mano aunque a veces, buscando con constancia, es posible encontrar un buen ejemplar. Son recomendables si tiene la suerte de conseguir uno con un precio moderado o bajo.
A favor
• Buena nitidez central.
• Aberración cromática baja.
• Construcción muy sólida.
En contra
• El brillo y contraste podría ser mejor.
• El relieve ocular es MUY corto.
• Peso elevado, trípode o soporte casi imprescindible.
Especificaciones generales
• Tipo prisma: Porro Bk7.
• Magnificación: 20x
• Diámetro objetivos: 60 mm
• Campo de visión angular: 3°
• Diámetro pupila de salida: 3 mm
• Peso 1580g





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